En la actualidad, con una conexión a Internet y una computadora, muchos
empleados pueden cumplir satisfactoriamente sus tareas desde su hogar.
Según un informe de la consultora estadounidense International Data
Service (IDC), especializada en el mercado de las tecnologías de la
información, casi un tercio de la población mundial trabaja desde su casa. El
documento, además, pronostica que antes de que finalice este año esta modalidad
se extenderá al 37,2% de la población activa del planeta.
En nuestro país se continúa esa tendencia, ya que hay cada vez más
teletrabajadores. Muchas empresas multinacionales,de gran o mediana
estructura, comenzaron a implementar esta modalidad como una forma de
beneficio, especialmente para aquellos dependientes que son padres o madres de
niños pequeños.
Pero no solo eso, sino que dependiendo de la actividad, el dependiente
puede estar en una provincia, cumplir con su horario y entregar su trabajo al
empleador, que puede estar en una provincia distinta, a cientos o miles de
kilómetros.
Un papel preponderante juega el propio Ministerio de Trabajo de la
Nación, que hace unos años lanzó el Programa de Promoción del Empleo en
Teletrabajo (Propet), destinado a promover esta modalidad de empleo en las
empresas.
Las firmas deben mantener los derechos y obligaciones del trabajador y
el contenido de la prestación laboral,
así como la intangibilidad de la remuneración y deben también efectuar
una compensación por mayores gastos.
Pero algunos empleadores creen que aquel dependiente que no concurre a
las